Instagram no vende casas

“Vosotros encargaos de que se vea bonito. Vender, ya vendemos nosotros.”

Eso me dijo el dueño de una inmobiliaria de lujo cuando empezamos a trabajar juntos.

Para él, las redes eran un escaparate. Un extra. Algo que «hay que tener» porque toca.

Pero hace unas semanas volvió a salir el tema. Esta vez con un tono diferente.

“Hemos vendido una casa de 5 millones. Llevaba meses parada, y al subir el vídeo empezamos a recibir un montón de mensajes.”

¿Qué había cambiado? 

Que la rueda había empezado a girar. 

En cuestión de meses habíamos construido una base sólida. Una marca que ahora la gente reconocía, con caras que ahora recordaban.

Les habíamos forjado un nombre en el mercado más competitivo del momento. 

Y es que ese vínculo de confianza, en el mundo del lujo, vale más que cualquier otra cosa.

 

Así que te voy a decir una cosa que (casi) nadie entiende en este sector:

Vender una casa con un ticket tan alto tiene un ciclo de venta larguísimo. Y por eso no vas a venderla con solo una publicación de Instagram. 

Lo que sí vas a hacer es construir una marca. Nutrirla. 

Vas a plantar la semilla en la mente del comprador. Y la vas a ir regando. Para que, cuando llegue el momento decisivo, piensen en ti antes que en nadie. 

Y que te conozcan tanto que la única opción en su mente sea comprar contigo.

Porque sí: la casa de 5M€ voló con un reel. Pero lo que realmente la vendió son los meses de marca que había detrás.

 

Para que luego digan que las redes no venden.